ESPECIES EXÓTICAS Y ESPECIES INVASORAS

Por accidente o de manera intencionada, el hombre ha transformado la naturaleza introduciendo especies foráneas en los ecosistemas. Nuestros campos, bosques, humedales, montañas o parques acogen una biodiversidad autóctona que convive, en harmonía en algunos casos o en competencia en otros, con otras especies exóticas.

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Esta gaviota patiamarilla ha pescado un cangrejo americano, invasor habitual de nuestras lagunas y ríos.

Para entender este fenómeno hay que definir primero los conceptos de especie exótica y especie invasora. El primer concepto hace referencia a todo ser vivo que se encuentra fuera de su medio natural mientras el segundo hace referencia a aquellas especies que proliferan y representan un verdadero riesgo ecológico (siempre que esta especie sea exótica). Por lo tanto se deduce que no toda especie exótica resulta perjudicial para el medio en un primer momento. En el primer caso podemos incluir especies como el plátano de sombra (Platanus x hispánica)  o el faisán (Phasianus colchicus), el cual fue excluido del catálogo de invasoras hace pocos años, entre muchos otros. En el segundo grupo, el de invasoras, podemos encontrar especies tan habituales como la cotorra argentina (Myiopsitta monachus), la tortuga de florida (Trachemys scripta) o la caña común (Arundo donax).

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El faisán fue introducido por su interés cinegético

La capacidad para adaptarse al nuevo medio es el elemento clave para que una especie exótica, presente en nuestro ecosistema, pueda influir negativamente en el medio y convertirse en invasora. Este fenómeno al alza requiere de una atención especial y pone sobre la mesa la necesidad real de llevar a cabo actuaciones con el fin de controlar estas plagas. En el siguiente enlace podéis consultar el catálogo de especies invasoras presentes en nuestros ecosistemas.

http://www.magrama.gob.es/es/biodiversidad/temas/conservacion-de-especies/especies-exoticas-invasoras/

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Los picos de coral han proliferado en las riberas